La mediación de los conflictos basada en el Dharma. Primera parte.
EDUARDO FCO. FREYRE ROACH
I. Conflicto, mediación y punto de partida
En los conflictos se confrontan las posiciones y las demandas de las partes. Suelen ocurrir tanto en la vida cotidiana como a escala global (Pedinger, 2023).
La mediación de conflictos facilita acuerdos mutuamente aceptables, aunque no necesariamente vinculantes desde el punto de vista legal. Se adopta como alternativa al carácter contencioso, al burocratismo, a la congestión y al costo de los servicios jurídicos. Además, puede resultar viable antes, durante e incluso después de un proceso judicial, aun tras el veredicto.
¿Qué decir de la mediación de conflictos basada en el Dharma budista (MCBD)?
II. Mediación basada en el Dharma y panorama actual
En este ámbito se prestan servicios de asesoramiento y capacitación, y se celebran eventos en materia de MCBD (UNDV, 2009). En el plano internacional destacan organizaciones como The Centre for Peace and Conflict Studies, The Preah Sihanouk Raja Buddhist University (Camboya) y The Network for Religious and Traditional Peacemakers, entre otras.
Los estudios señalan que las publicaciones sobre la mediación de conflictos basada en el mindfulness budista han aumentado (Díez y Cárdenas, 2021). Llevan la delantera en este indicador bibliométrico Estados Unidos, China, Rusia, India y Canadá. En España trabajan en esta materia los centros de Mindfulness de Madrid Norte y de Vaca Orgaz; el Colegio Oficial de Psicología de Madrid; las universidades Pablo de Olavide, Zaragoza, Las Palmas y la Internacional de La Rioja; así como la Unión Budista de España (UBE). La Ley Orgánica 1/2023 apoya esta actividad al refrendar modalidades alternativas de mediación y respaldar la desjuridificación de los conflictos y la justicia restaurativa.
III. ¡Remontémonos al canon pali!
El Jataka Kunala relata: en una vida pasada el Buda intuye «turbación en los corazones» de los sakyas y koliyas. Los disuade de pelear tras irradiar por todo el campo de batalla su aura astral de «seis colores», que manifiesta las virtudes de un buda: sabiduría, compasión, etc. Después cuenta dos anécdotas: cuadrúpedos que competían para agarrar a un conejo, «cayeron de cabeza al mar». La otra: «una codorniz venció a un elefante». ¡Moraleja! Las disputas perjudican a las partes por igual. Los otros relatos sugieren que, habiendo concordia, no habría querellas.
Finalmente, el Buda recita el Sutta Attandanda.
IV. La alegoría de las «dos flechas»
En el Sutta Sallatha se lee que quien no está entrenado en el Dharma siente dolor y se perturba, como si le dispararan una flecha y enseguida otra. En fin, «sentiría el dolor de dos flechas».
Se insinúa esta misma alegoría en el Sutta Attandanda, aludiendo al conflicto entre los sakyas y los koliyas:
Y entonces vi una flecha aquí,
tan difícil de ver,
clavada en el corazón.
Abatido por esta flecha,
corres en todas direcciones.
Pero simplemente al sacarla
no corres,
no te hundes.
La «primera flecha» representa los hechos. Por ejemplo, el río Rohini se estaba secando, comprometiendo las cosechas y la seguridad alimentaria de ambos clanes. La «segunda flecha» es la reacción y el comportamiento hostil que adoptaron. El Buda convoca a los líderes a considerar si es sensato sacrificar la vida de los guerreros.
Otro ejemplo: una anciana es copropietaria con su hijo de una casa que, tras fallecer este, ella quiere vender. Pero la nuera necesita la casa (Yuen, 2008). Los objetos de demanda —el dinero, la casa, las necesidades y circunstancias— constituyen la primera flecha. Los resentimientos, acusaciones y ofensas mutuas, etc., constituyen la segunda flecha.
¿Qué hace el mediador? Facilita que ambas partes reconozcan el malestar que se causan y se concentren en el interés mutuo: el bienestar de los nietos y la reparación del vínculo familiar.
V. «Lo mío», apego y origen del conflicto
En el Sutta Attandanda se advierte:
Para quien ni en el nombre ni en la forma ni en los sentidos
hay sentido de lo mío,
sobre lo que no es
en el mundo,
no llora,
no está derrotado,
no se aflige,
y no sufre ninguna pérdida…
Invirtamos los términos. La aflicción, el sufrimiento o la insatisfacción (dukkha) surgen con el «sentido del yo y lo mío» y con la idea de que los hechos son fijos y permanentes. Ese es el apego (upadana). Las enseñanzas budistas (Dharma) confluyen en que aquí se halla un origen clave de los conflictos.
El apego a los cinco agregados (khandhas) genera sufrimiento, como señalan las enseñanzas fundamentales del budismo. Esta condición de sufrimiento cesa en la medida del empeño por alcanzar el grado supremo de espiritualidad: el despertar, la iluminación, el nirvana o la budeidad. Se desprende que un conflicto no se trata de fatalidad, ni de tragedia, ni mucho menos de enfermedad. En el verso citado, «la forma» (rupa), «el nombre» (nama) y «los sentidos» se refieren precisamente a esos khandhas.
VI. Rupa, namay su interdependencia en el conflicto
En un conflicto, rupa se refiere a los hechos o circunstancias alegados por las partes. Por ejemplo, la sequía. Los líderes de los bandos proponen desviar el río hacia su lado y perciben que la dependencia alimentaria del vecino resultaría vergonzosa y humillante. Se destapan temores, rencores, resentimientos, acusaciones e insultos mutuos. Todo este conjunto de conductas y reacciones es nama.
Nama-rupa significa que ambos aspectos son inseparables e intercondicionados.
VII. Los cinco agregados aplicados a un caso de mediación
El siguiente cuadro, concebido a partir de un ejercicio de role play (Yuen, 2019), ilustra los agregados en un conflicto:
Agregados (khandhas) | Lo que alega la suegra | Lo que alega la nuera |
nama-rupa | Soy copropietaria de la casa, pero él falleció. | ¿Dónde vivir con mis hijos? |
vedana (sensaciones) | Me enfurece que mi hijo se haya casado con esa mujer. | Estoy ansiosa y angustiada por la tragedia y por la mala relación con mi suegra. |
sanna (percepciones) | Ella no me respeta; no quiere que mis nietos vengan a visitarme en el hogar de ancianos. | Mi suegra me odia y no me acepta. |
sankhara (interpretaciones) | Quiero vender la casa; necesito el dinero. | No quiero mudarme y me preocupa el bienestar de mis hijos. |
vinnana (conciencia) | No quiero soportarla, aunque amo a mis nietos y añoro vivir en familia. | El reclamo de mi suegra es insensato. |
El mediador basado en el Dharma auxilia a que las partes se enfoquen en preocupaciones y necesidades mutuas y razonables, en lugar de demandas centradas únicamente en «vender o no vender la propiedad» (Yuen, 2008).
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