«Glosario de términos budistas: Letra O»

Letra O

o-bon (jap.: o-bon お盆 / urabon 盂蘭盆): «Festival de los difuntos». Celebración anual japonesa derivada del Sutra Ullambana para honrar a los espíritus de los ancestros que regresan temporalmente; incluye danzas (bon-odori) y ofrendas de luz.

Octuple Sendero (sánscr.: āryāṣṭāṅgamārga; pali: ariya-aṭṭhaṅgika-magga): «El Noble Camino de ocho factores». La cuarta de las Cuatro Nobles Verdades y la guía práctica para alcanzar el Nirvana; se compone de visión, intención, habla, acción, medio de vida, esfuerzo, atención y concentración correctas.

’od gsal (tib.: ’od gsal འོད་གསལ): «Luz clara» o «luminosidad». En el budismo tibetano (especialmente en Dzogchen), refiere a la naturaleza fundamental y radiante de la mente, que se manifiesta puramente durante el sueño profundo, el orgasmo y la muerte.

Oṃ (sánscr.: Oṃ ॐ; tib.: Oṃ ཨོཾ): «Sílaba sagrada». Sonido seminal (bīja) que inicia la mayoría de los mantras; en el vajrayāna simboliza el cuerpo sagrado del Buda o la unión de la realidad absoluta y relativa. 

Oṃ maṇi padme hūṃ (sánscr.; tib.: ཨོཾ་མ་ཎི་པདྨེ་ཧཱུྃ): «¡Om, la joya en el loto, Hum!». El mantra más famoso del budismo tibetano, asociado a Avalokiteśvara (Chenrezig), recitado para purificar el karma y cultivar la compasión universal.

omituofo (chin.: Ēmítuófó 阿彌陀佛): «Amitābha Buda». Pronunciación china del nombre del Buda de la Luz Infinita; se utiliza omnipresentemente como saludo entre monjes y laicos, recordando la presencia del Buda. 

Ordenación (sánscr.: upasampadā / pravrajyā): «Ingreso en la orden». Proceso formal de entrada en la comunidad monástica (Saṅgha), generalmente en dos etapas: la salida del hogar (pravrajyā) y la ordenación completa (upasampadā). 

oshō (jap.: oshō 和尚): «Maestro» o «sacerdote». Título respetuoso utilizado en el budismo japonés para dirigirse a un monje que ha completado su formación básica y puede guiar a otros. 

ottappa (pali: ottappa): «Temor moral» o «prudencia». Factor mental saludable que teme las consecuencias kármicas de las malas acciones; junto con la vergüenza moral (hiri), son considerados los «guardianes del mundo».