Perspectiva de Buddhistdoor: el Festival Global de Oración por la Paz en el panorama general de la agenda nacional de Bután.

BUDDHISTDOOR GLOBAL *

Su Majestad el rey Jigme Khesar Namgyel Wangchuck con Su Santidad el Je Khenpo. Fuente: facebook.com

El Festival de Oración por la Paz Global, celebrado en Timbu del 4 al 19 de noviembre, no solo fue el evento budista vajrayana más importante de este año 2025, sino que se prevé que marque la agenda espiritual del Reino de Bután en el futuro inmediato. Del 4 al 10 de noviembre se realizaron dos eventos simultáneos con la motivación de purificar la energía negativa e irradiar la positiva a todo el planeta.

El ritual Jabzhi, en Kuenselphodrang, se celebró para purificar las energías contaminadas del mundo por Mara mediante el poder astrológico del Jabzhi Phodrang, mientras que la Oración por la Paz Global, en Changlimithang, estableció la agenda del festival: difundir la sabiduría y la compasión planetarias con las bendiciones de cientos de líderes monásticos de reconocido renombre y rango. Este fue el primer evento verdaderamente mundial y no sectario de Bután que reunió a las tradiciones Jonang, Nyingma, Kagyu, Gelug, Sakya y muchas de las subescuelas de estos linajes.

Kuenselphodrang. Fuente: facebook.com

La iniciación de Kalachakra, conferida por Su Santidad el Je Khenpo, del 12 al 14 de noviembre, arraigó a toda la nación de Bután no solo en el mundo de Shambhala —tal como se describe en el venerado Tantra de Kalachakra—, sino también en la «Shambhala de la posibilidad»: el reino de paz y armonía eternas de un tiempo futuro en el que los tres venenos sean derrotados y sean erradicadas las causas fundamentales de todas las guerras, la violencia, la discordia y el engaño.

Asimismo, del 15 al 19 de noviembre, el Je Khenpo ordenó personalmente a la siguiente cohorte de más de 170 bhikshunis (monjas plenamente ordenadas), promulgando una gran visión de igualdad de género que ayudará a las instituciones religiosas de Bután a desarrollarse de manera más efectiva a largo plazo. En cada evento, la familia real, incluido Su Majestad el Quinto Druk Gyalpo, Jigme Khesar Namgyel Wangchuck, hizo sentir su amada y solidaria presencia, junto con el Je Khenpo y los líderes monásticos de mayor rango (lopen) del Cuerpo Monástico Central (Zhung Dratshang).

Kuenselphodrang. Fuente: facebook.com

A lo largo del Festival de Oración por la Paz Global, hubo varios hitos diplomáticos y nacionales importantes, incluidos la visita bilateral del primer ministro indio, Narendra Modi, a Bután y la exposición de las Reliquias de Piprahwa-Kapilavastu, procedentes de Nueva Delhi, que pudieron verse en Timbu hasta el 25 de noviembre.

El 70.º aniversario del nacimiento de Su Majestad el Cuarto Druk Gyalpo, Jigme Singye Wangchuck, también coincidió con la fecha auspiciosa del 11 de noviembre. Su Majestad el Quinto Druk Gyalpo lo celebró con un discurso sentido, no solo sobre cómo su padre dio forma a la nación moderna de Bután —mediante la introducción de la Felicidad Nacional Bruta, la creación de una monarquía constitucional y las reformas democráticas—, sino también sobre cómo Su Majestad, como un hijo amoroso, se formó en el arte de gobernar y en el del «gobierno mediante el Dharma».

Como señaló Su Majestad en su discurso celebrando el cumpleaños de su padre:

La sabiduría y las enseñanzas del Buda, del Guru Padmasambhava y del Zhabdrung Ngawang Namgyal son nuestros guías más preciados en el viaje de la nación hacia el futuro. Sirvan siempre al Je Khenpo, a nuestro Zhung Dratshang y a todas nuestras diversas tradiciones religiosas. Nuestro patrimonio espiritual forma el tejido mismo de lo que somos. Es lo que nos mantiene unidos y nos da la identidad que valoramos. Constituye el alma de nuestra nación.

Fotografía de BDG.

Este deber de preservar la administración del reino del Himalaya a través de la  «sangha y el Estado» es particularmente conmovedor para Su Majestad no solo por el estatus único de Bután como el último estado-nación del mundo con un sistema de gobierno explícitamente budista —con una continuidad monástica a través del Zhung Dratshang y una sociedad inmersa en la devoción y la piedad—, sino también debido a los próximos desarrollos que se alinean con la agenda nacional de Su Majestad, la cual contempla que cada ciudadano y proyecto se refuercen mutuamente hacia objetivos mayores.

Fotografía de BDG.

Esto incluye la próxima Gelephu Mindfulness City (GMC), que tomará forma como una Región Autónoma Especial (SAR, por sus siglas en inglés) con la idea de establecerse como un centro innovador para el desarrollo empresarial y religioso, antes de integrar sus historias de éxito en la nación butanesa en general. La «Estrategia diamante» de GMC forma parte de la más amplia «Estrategia de la Colmena» de Su Majestad, que anima a los ciudadanos butaneses a pensar, actuar y trabajar juntos como una colmena: ser adaptables, resilientes y unificados para lograr los objetivos nacionales. Su Majestad cree que esta adaptabilidad ayudará a Bután a navegar los desafíos del futuro:

Tomen esta lección de la naturaleza: si nuestro país ha de permanecer fuerte, dinámico y bien protegido; si nuestra visión colectiva es construir un Bután aún más próspero, debemos evolucionar, adaptarnos y reinventarnos constantemente. Debemos ser ágiles. Estas son las palabras de sabiduría perdurables de mi padre, que llevo conmigo todos los días.

Su Majestad el Rey Jigme Khesar Namgyel Wangchuck. Fuente: facebook.com
Su Eminencia Sangay Dorji.Fuente: facebook.com

El Festival de Oración por la Paz Global fue un hito sin precedentes en la historia del reino y su mensaje y posicionamiento de Bután como la Shambhala de nuestro siglo allanaron el camino para los grandes proyectos que se vislumbran en el horizonte. Prepara el escenario para la renovación a nivel nacional y para una prosperidad guiada por el Dharma. Estos objetivos constituyen la visión del Rey y del Je Khenpo y son compartidos por el gobierno de Su Majestad y por el Zhung Dratshang. El festival no fue simplemente una oración por el mundo, sino también por el país y su gente. Fue una oración para que Shambhala descienda, y es el esfuerzo colectivo de Bután y del mundo el que hará que suceda.

* Este artículo fue publicado originalmente en inglés en Buddhistdoor Global el 22 de noviembre de 2025.