Cine y realidad: la visión del cine de Dzongsar Jamyang Khyentse Rinpoche

DANIEL MILLET GIL

Este artículo forma parte de nuestra edición especial «El budismo y el cine»

Dzongsar Jamyang Khyentse Rinpoche, más conocido en el mundo cinematográfico como Khyentse Norbu, es un lama y cineasta tibetano-butanés en la vanguardia de las intersecciones entre el budismo y el cine, y uno de los principales líderes budistas de nuestro tiempo. Es hijo de Thinley Norbu Rinpoche (1931–2011). Nació en Bután en 1961 y actualmente reside en Himachal Pradesh, India. A la edad de siete años, fue reconocido por Sakya Trizin Rinpoche como la tercera encarnación del tertön tibetano del siglo xix Jamyang Khyentse Wangpo (1820-1892), fundador del linaje Khyentse, y como encarnación inmediata de Jamyang Khyentse Chökyi Lodrö (1893-1959). Hasta los 12 años estudió en el palacio monasterio del rey de Sikkim. Fue discípulo cercano del célebre maestro nyingma Dilgo Khyentse Rinpoche (1910-1991) y ha estudiado con algunos de los más grandes maestros tibetanos del siglo xx, como Dudjom Rinpoche (1904-1987).

Dzongsar Jamyang Khyentse Rinpoche Fuente: https://www.pinterest.com/pin/387872586640044743/

Khyentse Norbu inició su carrera cinematográfica en 1993, colaborando como consultor del director de cine italiano Bernardo Bertolucci (1941-2018) en la producción de Pequeño Buda (Little Buddha). Es director de cinco películas: La Copa (1999), una producción que gozó de una gran aceptación internacional y a la que Buddhistdoor en Español ha dedicado recientemente una reseña; Viajeros y magos (2003), su primer largometraje enteramente rodado en Bután; Vara: una bendición (2013), filmada en Sri Lanka; Hema Hema: cántame una canción mientras espero (2017), filmada en Bután y ganadora de varios premios internacionales, que examina la relación entre ilusión y realidad y la fase de transición entre la vida y la muerte; y Buscando una dama con colmillos y bigote (2021), su última producción, también reseñada por Buddhistdoor en Español. Es autor de libros de gran éxito comercial tales como Tú también puedes ser budista: Descubre las claves del budismo (Kairós, 2011); ¿Cómo saber si no eres budista? (Shambhala, 2012); No para ser feliz: Una guía a las llamadas prácticas preliminares (Dharma, 2014); Vivir es morir: Cómo prepararse para morir, la muerte y más allá, (Virupa, 2020); y de muchas otras obras sobre el budismo tibetano.

Sus iniciativas incluyen la Khyentse Foundation, entidad sin ánimo de lucro fundada en 2001 para apoyar todas las tradiciones budistas; 84000, dedicada a la traducción de textos budistas a los idiomas modernos; Lotus Outreach International, que dirige proyectos de ayuda a refugiados; y The Lhomon Society, que promueve el desarrollo sostenible en Bután a través de la educación. Siddhārtha’s Intent es un colectivo internacional de grupos budistas que apoyan las actividades de Khyentse Norbu organizando conferencias y retiros, distribuyendo y archivando lecciones grabadas, y transcribiendo, editando y traduciendo manuscritos. Desde su monasterio, Khyentse Norbu supervisa varios centros educativos establecidos por él en India y Bután, y centros de meditación en Australia, América del Norte y el Lejano Oriente.

Fotograma de Hema Hema, película en la que se examinan identidad, ilusión y realidad. Fuente: tumblr.com

En múltiples foros, Khyentse Norbu ha expresado su idea del cine como medio para transmitir el Dharma. A menudo afirma que, si los rinpoches de hace mil años pintaban tangkas para expresar la sabiduría y la compasión del Buda, hoy él está haciendo lo mismo con la tecnología moderna del cine. Además, un cineasta puede enseñarnos a «ver la realidad como el Buda» -el objetivo de los medios tradicionales- cuando emplea la cámara en lugar de la pluma, el tambor o el cincel.  En este artículo tratamos sobre su visión del cine como medio para transmitir el Dharma y sus ideas sobre la relación entre cine y realidad.

El cine como medio para preservar y propagar el Dharma

A Khyentse Norbu se le pregunta frecuentemente: «eres un lama budista, ¿por qué haces películas?» Él acostumbra a responder que la pregunta misma implica que hacer películas budistas es un sacrilegio, como si al hacerlo «estuviera rompiendo algún tipo de regla sagrada», lo que no es cierto. Para el director tibetano-butanés, el cine es una «herramienta». Un lama también puede ser cineasta y emplear el cine, videojuegos u otros medios de expresión. En nuestra entrevista volvió a expresar esta idea.

Buddhistdoor en Español: ¿Qué te mueve a hacer películas?

Dzongsar Jamyang Khyentse Rinpoche: Veo las películas como un medio, algo muy parecido a la escritura, la pintura, una estatua en un templo o cualquier otro tipo de representación. Si se hace correctamente y con una buena motivación, estas representaciones pueden traer beneficios.

En otra ocasión afirmó: «[…] hay muchas razones para ser valientes y astutos a la hora de aprovechar al máximo las enormes oportunidades que ofrece la tecnología moderna. De hecho, todos deberíamos abrazar estas nuevas posibilidades con la mayor alegría y entusiasmo, sabiendo que ahora podemos preservar y propagar el Dharma de manera amplia y eficaz, y que podemos hacer que las palabras del Buda estén disponibles de manera más rápida, más fácil y más cómoda para más seres que nunca antes en la historia de la humanidad» (Dzongsar Khyentse Rinpoche, Boletín de 84000 de abril de 2020).

Fotograma del documental Life as Cinema, de Anika Tokarchuk. Fuente: Anika Tokarchuk, Image Lantern Pictures Ltd.

¿Cuál es la naturaleza del cine como medio?

En el sugestivo documental Life as Cinema, de Anika Tokarchuk, Khyentse Norbu dice que «vemos la ilusión como algo falso, no permanente, no sólido, algo que no es cierto; en realidad es lo contrario. Desde el punto de vista budista, todo es falso, todo es ilusión, todo es dependiente …. esa es la realidad». Desde un punto de vista budista, lo que la persona no despierta percibe como realidad es una quimera. Si hubiéramos nacido en una sala de cine y eso fuera todo lo que conociéramos, esa sala sería nuestra realidad. Del mismo modo, la realidad en la que vivimos es lo único que conocemos y una película es una metáfora de la realidad. El cine es una ilusión dentro de otra ilusión que puede ayudarnos a despertar.

El cine puede ayudarnos a darnos cuenta de cuántas ilusiones, que no vemos como tales, creamos en nuestra propia mente, a vislumbrar la realidad, esto es, que nada es permanente, independiente, ni tiene sustancia propia: «Es muy importante vislumbrar eso. Aunque solo podamos echarle un vistazo en toda nuestra vida, podemos ser felices el resto de ella solo con el recuerdo de ese vistazo».

En un artículo publicado en la revista Lion’s Roar, Khyentse Norbu escribe: «Esto es lo que el practicante del Dharma necesita entender: que todo el samsara, o nirvana, es tan carente de esencia o tan falso como esa película. Hasta que veamos esto, será muy difícil que el Dharma penetre en nuestras mentes» («La vida como cine» Dzongsar Khyentse Rinpoche, Lion’s Roar, 31 de mayo de 2016).

Buscando una dama con colmillos y bigote, de Khyentse Norbu

Como ya les indicábamos en la presentación de nuestra edición especial «El budismo y el cine»: «en una sociedad postalfabetizada, digitalizada y visual como la actual, en la que hemos dejado de visitar templos y en la que cada día leemos menos, pero vivimos hipnotizados por el destello de pantallas de todo tipo, el cine asume la función didáctica que antaño habían desempeñado las esculturas, la danza o el teatro». 

BDE: ¿Crees que el cine es la forma más adecuada de expresar el Dharma en nuestro tiempo?  

DJKR: El cine puede ser una forma atractiva de expresar el Dharma. Pero el mundo se mueve muy rápido, por lo que también hay muchas otras formas de hacerlo, como a través de videojuegos, realidad virtual, redes sociales y demás. Lo principal es tener la motivación adecuada y también utilizar la técnica adecuada, es decir, no desviarse del punto de vista budista fundamental.

BDE: En tus películas, los protagonistas parecen vivir entre dos mundos, uno de viejas tradiciones y otro de modernidad, y tienen que encontrar una nueva forma compasiva de relacionarse con los dos. ¿Es esta interpretación correcta? ¿Refleja esto tu propia actitud?

DJKR: Me conmueve mucho que veas las películas de esta manera. A veces, el público parece explicar mis películas mucho mejor que yo mismo.

Un ejemplo lo encontramos en la película Viajeros y magos, en la que un joven funcionario llamado Dondup desea escapar de su hermosa pero aislada aldea para viajar a Estados Unidos. Dondup desdeña el mundo tradicional a su alrededor. En su intento de llegar a la Embajada de Estados Unidos para obtener un visado, pierde el último autobús y decide hacer el trayecto a pie. A lo largo del camino se encuentra con personas que lo acompañan: un vendedor de manzanas, un monje budista, un borracho y un fabricante de papel de arroz viudo y su hija Sonam. En sus conversaciones con sus compañeros de viaje, Dondup va descubriendo que su empeño de llegar a Estados Unidos es una ilusión, y la belleza de todo lo que le rodea.

Fotograma de Viajeros y magos.

BDE: En el esfuerzo para transmitir las enseñanzas del Buda a los tiempos modernos ¿hasta qué punto se pueden romper convenciones y rancias tradiciones sin cambiar o afectar a su esencia?

DKR: El budismo, y especialmente la visión fundamental del Buddhadharma, nunca ha tenido que ser modernizado. Sigue siendo tan perfecto como que dos más dos es igual a cuatro. Pero para expresar el punto de vista budista no tenemos más remedio que confiar en el idioma, la cultura, los símbolos y todo tipo de hábitos humanos. Entonces, si bien estos artefactos pueden ser herramientas útiles para expresar las enseñanzas del Buda, la herramienta en sí misma con frecuencia secuestra la visión budista fundamental. Siempre tenemos que ser muy conscientes de esto.

BDE: ¿Podría hablarnos de sus nuevos proyectos cinematográficos?

DKR: Por supuesto. Siempre he querido hacer una película sobre la vida de Buda. Todavía no he renunciado a esta idea, aunque es una empresa muy grande.

Fotograma de Vara: una bendición (2013).

Para obtener más información sobre Dzongsar Khyentse Rinpoche y sus actividades puede consultar:

Siddhartha’s Intent

Khyentse Foundation

Video: Academic Studies Make Rinpoche Happy

84000: Translating the Words of the Buddha

Lotus Outreach
The Lhomon Society

Películas sobre Khyentse Norbu Rinpoche y su trabajo:

Words of My Perfect Teacher, de Lesley Ann Patten

Life as Cinema, de Anika Tokarchuk

Artículos publicados en Buddhistdoor en Español

Introducción editorial a la edición especial: «El budismo y el cine»

«La copa», o el saṃsāra en un balón, de Oscar Carrera

Reseña de Buscando una dama con colmillos y bigote, de Nina Muller

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Daniel Millet Gil es licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Barcelona, posee un máster en Estudios Budistas (con distinción) por el Centro de Estudios Budistas de la Universidad de Hong Kong y un Ph.D. (con distinción) en Estudios Budistas por el Centro de Estudios Budistas de la Universidad de Hong Kong. Recibió el premio Tung Lin Kok Yuen a la excelencia en estudios budistas correspondiente al año 2018-2019. Obtuvo su Ph.D. en Estudios Budistas con un estudio comparativo entre El Castillo Interior de Sta. Teresa de Ávila y El Camino de Purificación de Buddhaghosa. Su área de especialización es en religiones comparadas (en particular, estudios comparativos entre el budismo y el cristianismo), las ciencias contemplativas y la psicología del yo. Es contribuidor habitual y editor ejecutivo de la plataforma web Buddhistdoor en Español. Ha publicado numerosos artículos en revistas académicas y divulgativas que se pueden consultar en: https://hku-hk.academia.edu/DanielMillet.

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