Aproximaciones al Chan, primera parte

VENERABLE GUO-XING Y VENERABLE CHANG-HWA*

El maestro Chan, Sheng Yen, ya fallecido, puso mucho énfasis en la educación de la sangha. Imagen cortesía del Centro Cultural Tambor del Dharma

«Un rasgo distintivo del budismo chan es la integración de los principios fundamentales budistas que se encuentran en la India con la ética confuciana china, y la búsqueda taoísta de la naturalidad y espontaneidad. En este proceso de amalgamación, preceptos anteriores fueron recalibrados para convertirse en “Reglas de Pureza”, adaptadas a las tradiciones éticas del pueblo chino, mientras que las prácticas contemplativas indias, fueron reemplazadas por el énfasis en volver a descubrir nuestra sabiduría interior, para atraer a aquellos que sentían afinidad por la búsqueda taoísta de naturalidad y espontaneidad. Como resultado, el budismo chino ha permanecido libre del confinamiento de preceptos formales, y ha evitado los peligros de aproximaciones al budismo idealizadas y laissez-faire. Los practicantes chan, mientras que son libres del peso de la tradición y llevan un estilo de vida espontáneo y relajado, no obstante, enfatizan y ejercitan vigor y una conducta pura en su práctica diaria, que es precisamente la intención original de las enseñanzas del Buda Shākyamuni» (Sheng Yen 1980, 5).

Tras la introducción del budismo en China desde la India, el foco inicial de traducción de sutras fue evolucionando gradualmente en las ocho escuelas chinas del budismo mahayana: los tres tratados (sanlun), tierra pura, tiantai, sólo-conciencia (también conocida como yogachara), huayan, vinaya, chan, y las escuelas tántricas. El maestro Sheng Yen (1930–2009) comparó los enfoques de las ocho escuelas con los campos de estudio modernos, y declaró: «El enfoque de la escuela sólo conciencia, se asemeja al de la ciencia, y el de la escuela de los tres tratados, al de la filosofía.»  Los enfoques de las escuelas huayan y tiantai, son similares a la literatura. La escuela del mantra (Shingon shū) y la tierra pura, pueden considerarse como formas de estética, mientras que el chan encarna las enseñanzas esenciales del Budadharma. El maestro Taixu [1890–1947] también dijo: «La esencia del budismo chino es el chan, en cuyo espíritu pueden ser condensadas las enseñanzas de cualquiera de las otras escuelas. Y en lo que respecta a la escuela de las disciplinas (vinaya), es la base del budismo» (Sheng Yen 2007, 128).

Al reconocer los preceptos como la base de la práctica budista, la aplicación del chan en la vida diaria se adhiere al espíritu de los preceptos budistas, mientras que también tiene en cuenta las leyes y principios éticos de la época actual.  Según la perspectiva del maestro Sheng Yen, «Los preceptos son guías para el practicante chan, para llevar una vida ética, que pueden sintetizarse en lo siguiente: Uno debe hacer lo que sea necesario, evitar hacer lo que no es necesario, y nunca cometer lo que está prohibido» (Maestro Sheng Yen 1999, 288). El maestro chan Baizhang Huaihai (720–814), el heredero de la cuarta generación del sexto patriarca Huineng (638–713), estableció Las reglas de pureza para los monasterios, que fueron elaboradas de una forma que no fueron limitadas a los aspectos específicos de los preceptos que se mantienen en el budismo theravada y algunas escuelas mahayana, mientras que aún se adherían a sus principios generales. Además, también se tuvieron en consideración, para crear las guías de la vida monástica chan, las costumbres de la sociedad china y las características más amplias de los contextos temporales y geográficos. «El objetivo de establecer tales guías es para que el practicante chan lleve una vida libre de deseos, con contento, y para alentar a los practicantes a seguir las prácticas del dhūta [Sánscrito; trabajo dirigido al progreso espiritual] y las prácticas de humildad y arrepentimiento. Como consecuencia, la actitud surgida de vivir de esta forma, será tranquila y estable, armoniosa y comprometida. Este es también el motivo por el que el estilo de vida monástico chan, se ha mantenido hasta hoy en día de una forma simple, puro y organizado, enraizado y tranquilo.» (Sheng Yen 1999, 289).

La sangha representa la pureza del cuerpo, habla y mente, a través de la observación diligente de los preceptos. Imagen cortesía del Centro Cultural Tambor del Dharma.

Por lo general, todas las prácticas budistas están basadas en los preceptos, la concentración meditativa y la sabiduría. Al observar los cinco preceptos**, un practicante chan puede lograr mejor la concentración, y descubrir la verdadera sabiduría, que yace en el interior de todos. La observación de los preceptos puede prevenir las condiciones para que surja la irritación, mientras que practicar la concentración meditativa ayuda a subyugar el impacto de la irritación, sin embargo, sólo el cultivo de la sabiduría puede eliminar la irritación.

Esta es la razón por la que el chan enfatiza el cultivo de la sabiduría a través de la práctica en la vida diaria; la vida diaria es chan. el sexto patriarca Huineng dijo, «El caminar, estar de pie, sentarse y estar tumbado, desde una mente pura y directa y desde una práctica enraizada firmemente (la mente directa) es la verdadera tierra pura». Su discípulo, el maestro Yongjia (665–713) igualmente dijo, «Caminar es chan. Sentarse es chan. Al hablar, en silencio, en movimiento, en quietud—la esencia de la mente está siempre a gusto y tranquila.» Este es el motivo por el que muchos maestros chan alcanzaron la iluminación mientras llevaban a cabo sus tareas cotidianas. Un ejemplo famoso es el del discípulo del maestro Baizhang, Xiangyan Zhixian (812–898), que era un experto en los sutras y shastras, pero no podía alcanzar la iluminación. Decidió dejar el monasterio para cuidar los campos de cultivo e investigar el hua tou, una forma de meditación, común en el chan. Un día, mientras trabajaba en el campo, Xiangyan recogió y arrojó a un lado un trozo de ladrillo roto, que golpeó una caña de bambú, que crujió audiblemente. En el mismo instante en el que escuchó el sonido, Xiangyen alcanzó la iluminación. La historia ejemplariza una forma típica en la que el chan era practicado tras la época del sexto patriarca Huineng, cuando la enseñanza chan en China había evolucionado plenamente en un tipo de método directo, «súbito».

Sin embargo, este método directo de práctica puede ser a veces demasiado abstracto y difícil de comprender para los principiantes y, por lo tanto, el entrenamiento chan tradicional, hoy en día, empieza con la meditación sentado (Skt. samadhi). El cultivo del samadhi es enseñado, a través de sentarse en la postura correcta y usando métodos para regular el cuerpo, la respiración y la mente, para permitir a los practicantes a empezar a asentar y estabilizar sus mentes. Sólo entonces pueden empezar a trabajar para desvelar la sabiduría. En otras palabras, los nuevos practicantes, a través de seguir una metodología concreta y clara, son capaces de concentrar y unificar sus mentes dispersas. Entonces pueden empezar a descubrir su sabiduría intrínseca, que es la realización de la así llamada «iluminación» o «ver nuestra propia naturaleza verdadera.»

Este tipo de práctica chan es apropiada para la mayoría de gente. Históricamente, en las etapas iniciales de la instrucción chan en China, este tipo de método gradual y secuencial fue adoptado con frecuencia. Mantener los preceptos conduce al desarrollo del samadhi, que en sí mismo te lleva a revelar la sabiduría. El maestro Tiantai Zhiyi’s (538–97) en su libro, Conciso Śamatha-vipaśyanā (小止観) menciona que los practicantes chan deben completar primero las 25 prácticas de requisito, antes que puedan realmente empezar la práctica de śamatha-vipaśyanā.

El maestro Sheng Yen guiando a practicantes durante un retiro Chan. Imagen cortesía del Centro Cultural Tambor del Dharma

En el Centro la Montaña del Tambor del Dharma, el maestro Sheng Yen desarrolló una serie de guías generales y clases para ayudar a los principiantes a aprender la meditación básica, empezando con el aprendizaje de la postura correcta para sentarse, que luego se combina con las ocho formas de meditación en movimiento, ejercicios de relajación, y prácticas de yoga sentada y de pie, para ayudar a los practicantes a regular sus cuerpos y su respiración. contar la respiración, la meditación del lento caminar, y la meditación del caminar rápido, se enseñan conjuntamente para ayudar más al practicante a regular y enfocar sus mentes, antes de que reciban métodos más avanzados.

* Esta es la traducción de un artículo originalmente publicado en Buddhistdoor Global con fecha 29 de julio de 2016.

** Los Cinco Preceptos: 1. Abstenerse de quitar ninguna vida;  2. Abstenerse de robar; 3. Evitar la conducta sexual incorrecta; 4. Abstenerse de mentir; 5. Evitar usar intoxicantes.

Referencias:

Master Sheng Yen. 1980. “Zhongguo Fojiao de Tese—Chan yu Chanzong (中國佛教的特色—禪與禪宗)” Huagan Buddhist Newsletter (華岡佛學學報第4) Vol. 4. 5-20.

 ———. 2007. Orthodox Chinese Buddhism (正信的佛教). Berkeley: North Atlantic Books.

 ———. 1999. Chan and Enlightenment (禪與悟). Taipei: Fagu Wenhua.

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Venerable Guo-Xing es la abadesa y Venerable Chang-Hwa la directora del Centro de Meditación Chan de Nueva York. Las autoras agradecen a Yayun Anny Sung por su valiosa traducción y edición de este artículo.

Pueden leer la segunda parte de este artículo aquí  

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