Introducción editorial a la edición especial: «El budismo y el cine»

DANIEL MILLET GIL, EDITOR DE BUDDHISTDOOR EN ESPAÑOL                                                     

11-02-2021     

Este artículo forma parte de nuestra nueva edición especial: «El budismo y el cine».

                         «Bae también dijo que esperaba construir un templo mediante su película.»*

En su excelente libro Buddhism Goes to the Movies: Introduction to Buddhist Thought and Practice (El budismo va al cine: introducción al pensamiento y la práctica budistas), Ronald Green se pregunta: «Si los budistas de la antigüedad hubieran dispuesto del medio cinematográfico, ¿lo habrían utilizado en lugar de o además del mandala?» ** La pregunta es, por supuesto, anacrónica, pero no deja de ser interesante. Obviamente, nunca sabremos la respuesta, pero no cabe duda de que hoy en día, más de un bodhisattva y algún arahant están empleando el cine como medio para difundir el Dharma.

Cartel del Festival Internacional de Cine Budista celebrado en Hong Kong en 2012.

El cine como medio para divulgar el Dharma

El cine es un medio ideal para aproximarse al budismo. Nos permite instruirnos sobre sus principios básicos de un modo ameno, pero no por ello menos profundo que los sermones. ¿No contienen las películas budistas, como los sutras de antaño, historias para ayudarnos a despertar? ¿No podemos aplicar estas enseñanzas a nuestra vida diaria? También en las películas podemos ver reflejadas las Cuatro Nobles Verdades, los nocivos efectos de los tres venenos —la ignorancia, el apego y la aversión— la interconexión de todas las cosas o la necesidad de la compasión para hallar la felicidad.

Una ilusión dentro de otra ilusión

El cine, como medio, ya nos habla sobre la naturaleza de la realidad y puede ayudarnos en el camino a la liberación. Nos podría parecer que una película es algo falso, una ilusión dentro de otra ilusión a la que llamamos realidad y, por lo tanto, podría contribuir a mantenernos atados en el ciclo de samsara. Pero, como dice el director Dzongsar Jamyang Khyentse Rinpoche en el documental Life as Cinema de Anika Tokarchuk, desde un punto de vista budista, lo que percibimos como la realidad es también irreal, una quimera.

Quizás han pasado años desde que la guionista escribió las palabras que ahora oímos pronunciar al actor en una imagen proyectada en una pantalla. ¿Pero no es también la vida, como la entendemos de ordinario, una ilusión proyectada ante o desde nuestros ojos, un mero juego de luces y sombras, en el que podemos quedar capturados si nos descuidamos? El cine puede hacernos descubrir que nuestra vida, como la vivimos habitualmente, es tan ilusoria como las escenas efímeras en la pantalla. Como dijo el crítico de cine cubano Severo Sarduy, «la razón por la que les interesa el cine a los budistas actuales es porque ven en el cine una representación de la realidad tal y como el budismo la señala. Para el budismo la realidad es una ilusión, una metáfora del vacío, una florescencia de la nada, una simulación de la vacuidad. En el cine ellos ven una perfecta representación de esto. Aunque con una diferencia radical: no hay ni pantalla ni proyector». ***

El cine como el medio budista de nuestro tiempo

Las artes plásticas, especialmente la escultura, la pintura y la arquitectura, han sido empleadas desde los tiempos del Buda para representar y propagar el Dharma. Tampoco es nuevo en Asia el uso de la música y las artes escénicas, desde la danza al teatro, para inspirar modos de comprensión budistas de la realidad. El kabuki o el teatro en Japón, las «canciones de realización» del Tíbet o la danza nantha-peri en Tailandia son medios hábiles (upaya) para atraer a la audiencia hacia la liberación.

Pero quizás el cine sea el espejo que mejor refleja nuestra sociedad, el medio adecuado a nuestro tiempo. En una sociedad postalfabetizada, digitalizada y visual como la actual, en la que hemos dejado de visitar templos y en la que cada día leemos menos libros, pero vivimos hipnotizados por el destello de las pantallas de todo tipo, el cine asume la función didáctica que antaño habían desempeñado las esculturas, la danza o el teatro. Probablemente sea por esta razón por la que cursos sobre budismo y cine pueblan las maestrías en budismo de universidades de todo el mundo. ****

Tampoco debe extrañarnos que varios monásticos hayan optado por el cine para enseñar el Dharma. Este es el caso del lama, cineasta y autor butanés antes citado, Dzongsar Jamyang Khyentse Rinpoche (Khyentse Norbu), director y productor de películas como Travellers and Magicians (2003) y Vara: A Blessing (2012), que afirma que si los rinpoches de hace mil años pintaban tangkas para expresar la sabiduría y la compasión del Buda, hoy él está haciendo lo mismo con la tecnología moderna y actualizada del cine.***** Los bodhisattvas cineastas de hoy también nos enseñan a «ver la realidad como el Buda», que es la meta de los medios tradicionales, cuando usan tecnologías de la comunicación en lugar de la pluma o el tambor. Un medio hábil para una transmisión del Dharma de «mente a pantalla a mente.»

Un poco de historia. El auge del budismo en el cine: el «Buda Boom»

El budismo ha estado presente en el mundo del cine desde la película muda Prem Sanyas (La Luz de Asia), de Franz Osten y Himansu Rai (1925), y ha seguido estándolo de manera regular. Pero no fue hasta que el Dalai Lama fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 1989 que hubo una explosión en la exploración cinematográfica del budismo que Whalen describe como «Buda Boom»******, con producciones como el Pequeño Buda (1993), Kundun (1997) o Siete años en el Tíbet (1997). Desde entonces asistimos a una producción constante de películas y a la organización de decenas de festivales de cine budista por parte de diferentes entidades encabezadas por la emblemática Fundación de Cine Budista (FCB), institución establecida en 2000 para la producción, preservación, promoción y difusión del cine budista.

Fotograma de Why Has Bodhi-Dharma Left for the East? de Bae Yong-Kyun (1989).

Pero ¿qué es una película budista?

Es difícil definir qué es una película budista. Algunas no presentan problema de categorización. En ellas presenciamos la vida del Buda o cómo los monjes practican el budismo hoy. Otras producciones fílmicas son de obviamente inspiración budista. Por ejemplo, sin mencionar el budismo, en Extrañas Coincidencias, de David O. Russell, encontramos en acción una visión budista de la realidad. Por último, hay películas que, sin guardar relación con el budismo, pueden ser analizadas desde esta perspectiva. En Cinema Nirvana, Sluyter pone como ejemplo  El show de Truman (The Truman Show). Como dice Gaetano Kazuo Maida, director ejecutivo del FCB, «parece que una vez que empezamos a buscar al Buda [en el cine], está en todas partes» (Gaetano Kazuo Maida, “A Buddhist Cinema” 2009). «Película budista» es pues un cajón de sastre que se emplea para todo tipo de películas de contenido o inspiración budista.

Fotograma de Extrañas Coincidencias, David O. Russell (2004).

Buddhistdoor en Español y el cine

La nueva edición especial de Buddhistdoor en Español «El budismo y el cine» comenzará centrándose en dos fantásticas instituciones dedicadas a la promoción y al archivo de cine de inspiración budista: la Fundación de Cine Budista y el Meridian Trust. Seguiremos con películas pioneras como Horizontes perdidos Frank Capra (1937); El arpa birmana, Kon Ichikawa (1956); y Siddhartha, Conrad Rooks (1972). Dedicaremos un artículo a grandes películas budistas clásicas, como Kundun, Martin Scorsese (1997). Ofreceremos entrevistas con directores y productores de cine, reseñas de películas contemporáneas de importancia especial por su calidad o relevancia dhármica, y nos aproximaremos al mundo de los documentales. Para concluir, exploraremos la realidad actual del cine budista en el mundo de habla hispana.

Un buda, de Diego Rafecas (2005).

Concluimos con unas sugestivas palabras de Dean Sluyter: «Platón imaginó a personas sentadas frente a un fuego en una cueva oscura, viendo sombras parpadeantes que apuntaban a la realidad superior del mundo iluminado por el sol y que finalmente los inducen a emerger a la luz. Quizás nuestras películas parpadeantes nos podrían ayudar a dirigirnos a una realidad más elevada y más llena de luz, si tan solo pudiéramos descifrar las pistas.»*******

*     Green (2014), p. 66.

**   Green (2014), pp.66.

*** Whalen-Bridge (2014), pp. 44-80.

****  Hay un gran número de profesores enseñando budismo a través del cine, entre ellos Francisca Cho, Robert Sharf y Georgios T. Halkias.

***** https://www.buddhistdoor.net/features/words-of-my-perfect-teacher

****** Whalen-Bridge (2014), pp. 44-80.

******* Sluyter (2005), p. 2.

Bibliografía

Cho, Francisca. (2009). Buddhism. En John Lyden (ed.), The Routledge companion to religion and film. Routledge.

Cho, Francisca. (2017) Seeing Like the Buddha: Enlightenment through Film, SUNY Press.

Gocsik, Karen, Richard Barsam y Dave Monahan. (2013). Writing about Movies. W.W. Norton & Company.

Green, Roland. (2014). Buddhism Goes to the Movies: Introduction to Buddhist Thought and Practice, Routledge.

Renger, Almut-Barbara. (2014). Buddhism and Film—Inter-Relation and Interpenetration: Reflections on an Emerging Research Field, Contemporary Buddhism, 15:1, 1-27.

Sluyter, Dean. (2005). Cinema Nirvana: Enlightenment Lessons from the Movies. Three Rivers Press.

Suh, Sharon A. (2015). Silver Screen Buddha: Buddhism in Asian and Western Film. Bloomsbury Publishing.

Whalen-Bridge, John (ed.) y Storhoff, Gary (ed.). (2014). Buddhism and American cinema. SUNY Press.

Whalen-Bridge, John. (2014). What is a ‘Buddhist Film?’, Contemporary Buddhism, 15:1, 44-80.

Cine sobre cine

Life as Cinema, de Anika Tokarchuk.

Enlaces de interés sobre budismo y cine

Buddhist Film Foundation (BFF) y Buddhist Film Society (BFS)

Buddhist Film Foundation (Facebook)

Buddhist Film Channel (BFC)

Buddhist Film Festival Europe

The Meridian Trust

The Meridian Trust (Facebook) https://www.facebook.com/themeridiantrust/

The Frame of Mind Films

Budismo en el cine

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