El Vesak en Argentina: del Barrio Chino a la celebración virtual en tiempos de coronavirus

CATÓN EDUARDO CARINI

Durante el Vesak, la festividad más importante del calendario budista, se conmemora el nacimiento, la iluminación y la muerte de Sakyamuni Buda. La celebración se realiza durante la luna llena del mes de mayo, momento en el que devotos de todo el mundo suelen concurrir a los templos a meditar, llevar ofrendas y honrar a la figura del Buda. Este evento se caracteriza por coloridos y alegres festejos en los que música, luces e imágenes del Buda son las principales protagonistas. El clima festivo, que en varios países es acompañado de un feriado oficial, no se reduce al interior de los templos, sino que, en la mayoría de los casos, se celebra en las calles con participación de gran parte de la población, lo que le da al evento un carácter de celebración pública de gran visibilidad.

En la Argentina, el Vesak es organizado todos los años por el Monasterio Budista Fo Guang Shan.  La convocatoria se realiza en las Barrancas de Belgrano, una bella plaza situada en el Barrio Chino de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Al evento asisten centenares de personas, incluyendo representantes de centros budistas locales, autoridades diplomáticas y gubernamentales, vecinos del barrio, turistas e integrantes de la comunidad chino-taiwanesa.

La presentación se lleva a cabo en forma bilingüe, como ejemplo de diversidad y convivencia de las culturas argentina y china. En el lugar central de la plaza se coloca un escenario con una gran estatua del Buda que congrega a la mayor parte del público. En frente, distintas organizaciones del campo budista local disponen stands para dar a conocer sus actividades, repartir folletos, vender libros o inciensos. Asimismo, existen puestos que invitan a los participantes a disfrutar de una propuesta gastronómica vegetariana. Finalmente, a un lado de la plaza, en una gran glorieta, se disponen varias fuentes de agua adornadas con flores y con estatuas del Buda Niño.

Como es habitual en esta celebración, se recitan mantras budistas tradicionales y se realizan ofrendas a la gran estatua del Buda situada en el palco principal. En el escenario, también se ejecutan performances de danzas tradicionales chinas, entre las cuales se encuentran la «Danza del Dragón» y el «Despertar de los Leones», muestras plenas de colorido y movimiento que tienen como protagonistas grandes figuras de tela animadas por bailarines, acompañadas por instrumentos musicales tradicionales. Asimismo, se ofrecen clases abiertas y demostraciones de artes marciales chinas como el kung fu y el taichi. 

El momento más esperado del Vesak es cuando se invita a los participantes a proceder al «Baño del Buda», una ritual de homenaje y purificación que permite alcanzar nobles deseos. Primero, hay que bañar el hombro derecho mientras se hace el voto de realizar buenas acciones, luego el hombro izquierdo mientras se hace el voto de decir buenas palabras, por último, la espalda de Buda mientras se hace el voto de tener buenos pensamientos. Para ello, los participantes marchan en lenta y solemne procesión hacia la glorieta donde se encuentran las fuentes. Cada uno es ayudado por asistentes que recuerdan la forma adecuada de llevar a cabo el ritual.

Este año 2020 no se pudo realizar esta tradicional celebración pues el mundo se vio convulsionado por la irrupción de un virus previamente desconocido que se esparce rápidamente y cobra miles de víctimas fatales cada día. Muchos países del globo han cerrado sus fronteras y decretado la cuarentena o aislamiento social preventivo, trastocando la vida cotidiana de la comunidad internacional de una forma nunca antes vista.       

En este contexto, la organización internacional Fo Guang Shan decidió celebrar el Vesak de forma online. Desde sus redes, la sede argentina invitó a participar a la ceremonia que se realizó en el templo central de Taiwán, la cual fue transmitida en vivo por el canal Youtube con la participación de fieles de todo el mundo. Asimismo, invitó a realizar el «Baño virtual a Buda» mediante un sitio interactivo diseñado para tal fin que permite interactuar con una figura animada del Niño Buda, arrastrando, con el mouse de la computadora un cucharón de madera para llevar a cabo el ritual.

Como en la ceremonia offline, el procedimiento se repite tres veces mientras el Buda (mediante globos de texto) recuerda los votos de realizar buenas acciones, decir buenas palabras y tener buenos pensamientos cada vez que se vierte el agua. Al finalizar, la figura se ilumina con haces de luz dorada y desaparece, tras lo cual la página web muestra un mapa mundial donde se registran la cantidad de personas que realizaron el baño a Buda online en todos los continentes (a la fecha son más de 3 millones).

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Además, la página ofrece videos ilustrativos del sentido de la ceremonia, como el que muestra una animación en donde un Buda Niño camina por una pradera iluminada por el sol, mientras flores de loto van surgiendo a su paso. Tras ello, bendice el agua con su dedo y aparece otro niño que realiza la ceremonia del baño recitando los votos. Asimismo, el sitio divulga la «Plegaria en homenaje al nacimiento del Buda Sakyamuni» escrita por el Venerable Maestro Hsing Yun, fundador de Fo Guang Shan, al tiempo que se pueden disfrutar momentos de la celebración del Vesak realizadas en años anteriores en todo el mundo, intercaladas con una figura animada que representa al mencionado maestro caminando por un templo para rendir homenaje.

Si bien el Vesak online no permite apreciar las incontables experiencias sensoriales y emocionales que genera una celebración colectiva y presencial como la referida previamente, aporta algo novedoso. De manera paradójica, la celebración online realizada en aislamiento frente a la pantalla del computador convoca en una experiencia virtual a un conjunto más amplio de personas que el evento presencial, posibilitando tomar consciencia de la magnitud que alcanza la comunidad global de budistas aglutinadas por la organización Fo Guang Shan. De ahí la importancia de mostrar el mapa mundial con la cantidad de personas que van realizando el Baño del Buda en tiempo real.

De esta forma, el Vesak online nos permite apreciar la manera por la cual las nuevas tecnologías digitales pueden contribuir a la práctica del budismo en todo el mundo, no suplantando las actividades presenciales sino complementándolas y explorando nuevas posibilidades de superar barreras tan determinantes como el tiempo y el espacio. De una forma drástica, la crisis del COVID-19 ha dado un rápido impulso a la tendencia al desplazamiento del budismo al ambiente digital que se viene observando desde hace algunos años. A modo de ejemplo, podemos destacar la velocidad con que las iniciaciones y meditaciones de grupos zen, vipassana y tibetanos se han trasladado a la plataforma de reuniones virtuales Zoom, proceso que quizás hubiese requerido años de no haber existido una pandemia. Quizás estas sean medidas de emergencia ante un contexto de crisis, pero, de alguna forma, nos están mostrando las posibilidades—y los límites—que ofrecen las nuevas tecnologías de comunicación al momento de constituirse como mediaciones en el contexto de prácticas espirituales. Ahora es momento de explorarlas al máximo para que, una vez pasada esta coyuntura particular que las sitúa como herramientas indispensables para suplir la presencialidad, podamos integrarlas mejor con la práctica del budismo en la vida diaria offline.

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